En Nodos Culturales aplicamos el mapeo cultural colectivo para revelar que el territorio es más que un espacio físico: es memoria, identidades y relaciones en transformación, integrando voces y saberes para una mirada crítica sobre nuestra realidad cultural.

El mapeo cultural colectivo de Nodos Culturales

Para Nodos Culturales, nuestro enfoque de mapeo constituye un diferencial metodológico fundamental que nos permite:

  • Visibilizar la riqueza cultural de territorios históricamente fuera de los registros de las políticas públicas
  • Reconocer saberes locales frecuentemente poco explorados por la academia y las instituciones públicas.
  • Generar datos cualitativos valiosos desde las experiencias vividas de las comunidades
  • Fortalecer redes de colaboración entre agentes culturales diversos
  • Incidir en políticas culturales más pertinentes y contextualizadas
  • Interpelarnos colectivamente en las narrativas sobre la ciudad

Nuestro enfoque también es una crítica a la academia, que muchas veces ha abordado el estudio de la cultura desde una mirada externa, sin involucrar a las comunidades en la producción de conocimiento. Apostamos por un mapeo que no solo documenta, sino que construye saberes de manera colaborativa, reconociendo la voz y agencia de quienes habitan los territorios, no como objetos de estudio sino como sujetos de conocimiento con capacidad para interpretar y transformar su propia realidad.

Mapeo como proceso
En tanto generador de espacios de colaboración entre agentes participantes, es un proceso.
Mapeo como resultado
Dimensión gráfica y analítica, la cartografía en sí.

Nuestro enfoque metodológico

En Nodos Culturales, aplicamos un enfoque híbrido entre el mapeo cultural y el mapeo colectivo. Estos enfoques tienen orígenes y énfasis distintos, pero convergen en un punto clave: visibilizar lo que ha sido frecuentemente omitido :

  • El mapeo colectivo prioriza la participación comunitaria y el conocimiento desde las experiencias vividas de cualquier aspecto.
  • El mapeo cultural identifica y analiza los recursos culturales, sean espacios, prácticas o tradiciones.

En Nodos Culturales combinamos ambos enfoques: No solo mapeamos espacios y prácticas culturales, sino que generamos procesos de diálogo y construcción de sentido con quienes los habitan. Así, el mapeo no es solo una herramienta de registro, sino una estrategia de investigación participativa que incide en el ecosistema cultural y en políticas públicas más inclusivas.

Para lograrlo, triangulamos diferentes formatos de mapeo:

Mapeo
presencial

Talleres grupales con dinámicas in situ.

Mapeo
virtual

Usamos herramientas digitales para maximizar la participación.

Mapeo
Itinerante

Adapta la metodología a espacios en movimiento.

Mapeo por
redes y web

Herramientas colaborativas para el automapeo

Procesos de mapeo de Nodos Culturales

Mapeo presencial del Proyecto “Cartografía Cultural de Pueblo Libre, Magdalena y San Miguel” (2023)

Mapeo itinerante del Proyecto “Cartografía Cultural de Pueblo Libre, Magdalena y San Miguel” (2023)

Mapeo itinerante del Proyecto “Cartografía Cultural de Lince, Jesús María y Santa Beatriz” (2022)

Mapeo virtual del Proyecto “Actualización de las Cartografías Culturales de Lima” (2024)

Mapeo virtual del Proyecto “Cartografías Culturales de Lima Norte, Lima Sur, Lima Este y Lima Centro” (2021)

Mapeo virtual del Proyecto “Cartografía Cultural de Pueblo Libre, Magdalena y San Miguel” (2023)

Mapeo virtual del Proyecto “Cartografía Cultural de Pueblo Libre, Magdalena y San Miguel” (2023)

Mapeo colectivo: Más que una técnica es un acto político

El mapeo colectivo es una metodología interdisciplinaria que le da un giro espacial a la investigación territorial. No es simplemente una técnica de representación espacial, sino un proceso político que visibiliza realidades invisibilizadas por los mapas tradicionales. Es un proceso de producción de conocimiento que subvierte el lugar de enunciación dominante para recentrarlo en la ciudadanía que habita sus territorios. Emerge de movimientos sociales y prácticas de educación popular como crítica a las representaciones tradicionales del territorio. Su objetivo central es visibilizar problemáticas, conflictos y resistencias desde las experiencias vividas por las comunidades. Como señala Iconoclasistas (2013):

“Los mapas tradicionales son apropiados por los poderes hegemónicos, quienes los utilizan como herramientas para el control territorial y poblacional, imponiendo representaciones del espacio que reflejan y consolidan relaciones de poder.”

A diferencia de la cartografía convencional, que suele reflejar visiones institucionales y hegemónicas del espacio, el mapeo colectivo permite a distintos actores construir representaciones del territorio desde sus propias experiencias, saberes, memorias locales y luchas. Los Iconoclasistas (2013) profundizan esta dimensión política al afirmar que:

“La construcción de un mapa colectivo implica un proceso de rememoración y señalización que permite reconocer aquellos acontecimientos significativos para la comunidad, favoreciendo la posibilidad de reconstruir instancias compartidas y elaborar alternativas de superación frente a los conflictos.”

Esta dimensión política transforma el ejercicio cartográfico en un acto de resistencia y creación de alternativas frente a las representaciones impuestas. Se nutre nutre conceptualmente de diversas corrientes:

  • Cartografía crítica:

    Desmonta la supuesta neutralidad de los mapas, revelándolos como construcciones sociales que reflejan relaciones de poder (Harley, 1989).

  • Pedagogía crítica: Propone una construcción dialógica del conocimiento, partiendo de la experiencia territorial (Paulo Freire).
  • Epistemologías del Sur: Busca visibilizar conocimientos silenciados por la racionalidad occidental dominante (De Sousa Santos, 2009).
  • Investigación-Acción Participativa (IAP): Rompe la división entre investigador y comunidad, generando conocimiento situado y orientado a la transformación social (Fals Borda).

Mapeo cultural: Identidad y territorio

El mapeo cultural, por su parte, se enfoca específicamente en identificar y visualizar recursos culturales locales, reconociendo tanto espacios físicos como prácticas, tradiciones y expresiones diversas en un territorio determinado. Este es un paradigma relativamente reciente que coincide con la emergencia de otros enfoques como gobernanza, participación y democratización cultural.

Nancy Duxbury (2015) señala que el mapeo cultural es un método alternativo de investigación que podría considerarse un híbrido entre el trabajo intelectual y el trabajo comunitario. Duxbury identifica dos tipos de aproximación (2019):

  • Tipo inventario: se basa en la recopilación de bienes culturales tangibles y que fungen de evidencia sobre el territorio. Algunos ejemplos de este tipo de mapeo en Latinoamérica son el Mapa de IberCulturaViva, Cartografía de la Distopía (México), Cultural Spaces Map (Canadá), el Mapa del Arte Urbano de Tandil (Argentina), Redes Culturais (Brasil), ArtMap (Marruecos) y en Perú Mapa de organizaciones culturales en Lima (Municipalidad Metropolitana de Lima, 2013), Atlas de Infraestructura Cultural (Ministerio de Cultura de Perú, 2011), Mapa culturaperu.org (Asociación Civil Solar, 2009), Programa Reinicia Tu Barrio (Ocupa Tu Calle, 2020), Mapa Literario de Lima (Casa de la Literatura Peruana, 2016). Cabe resaltar que la gran mayoría de ellos son elaborados de manera intelectual sin incluir el componente participativo, limitándose a un registro técnico.
  • Tipo humanístico: centrado en la participación comunitaria, esta metodología convierte el mapeo en un espacio de encuentro y construcción de relatos colectivos. Su objetivo es reflexionar en torno a significados, percepciones y conocimientos locales, y, por tanto, resultan representaciones subjetivas y complejas del territorio. En esta línea, en Latinoamérica resalta la producción cartográfica del colectivo Iconoclasistas (Argentina) y del colectivo GeoBrujas (México) quienes usan el mapeo colectivo como impulso para la problematización de los territorios y la construcción de relatos contra hegemónicos.. En Perú resalta el proyecto Borda tu ruta (colectivo Comunespacio), quienes rastrean las experiencias de migración en la ciudad de Lima.

A diferencia de otras disciplinas, como la práctica cartográfica de la geografía o de la etnografía, el mapeo cultural no busca únicamente inventariar elementos sino que busca comprender el territorio en su dimensión humana: ¿Quiénes lo habitan? ¿Qué relaciones de poder se tejen en él? ¿Qué memorias y prácticas lo hacen significativo?

Conoce algunos proyectos de mapeo referentes del Perú y el mundo:

¿Cómo citar este contenido?

Nodos Culturales (2021). Bases conceptuales de nuestros mapeos. Obtenido de: https://nodosculturalesperu.com/que-es-un-mapeo-colectivo/

  • Duxbury, N. (2019). Cultural Mapping, a New Tool for Community Engagement and Sustainability [Presentación PPT]. Strengthening the Creative Economy and Culture Sector: Repositioning the Culture Sector to Secure Sustainable Development, Bridgetown, Barbados. http://scm.oas.org/pdfs/2019/CIDUL00106E01.pdf
  • Duxbury, N., Garrett-Petts, W. y MacLennan, D. (2015). Cultural Mapping as Cultural Inquiry: Introduction to an Emerging Field of Practice. En N. Duxbury, W. Garrett-Petts y D. MacLennan, Cultural Mapping as Cultural Inquiry (pp. 1-39). Routledge. https://www.researchgate.net/publication/291333030_Cultural_Mapping_as_Cultural_Inquiry
  • Iconoclasistas (2019). Mapeando el territorio.

    VIC Vivero de Iniciativas Ciudadanas (2017). Cómo hacer un mapeo colectivo

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Published On: 24 de enero de 2021 / Categories: Marco conceptual / Tags: /