
Las Cartografías Culturales son una herramienta poderosa para aportar a la ciudad. Consideramos tres dimensiones:
Para la ciudadanía: Posibilita el acceso a la información para una mayor participación cultural en la ciudad, ya sea en sus propios barrios o para conocer nuevos territorios. No podemos participar de lo que no conocemos.
Para los espacios culturales: Una mayor visibilización estimula la generación de nuevos públicos y, por tanto, a la reactivación económica de los espacios. Asimismo, facilita a los gestores articularse con otros espacios culturales conociendo su afinidad según cercanía territorial o según algunas de las categorías de mapeo.
Para las políticas públicas: Las Cartografías Culturales contienen información sistematizada sobre lo cultural en la ciudad, es una evidencia para la toma de decisiones a nivel local, ya sea en políticas culturales, políticas urbanas, entre otras.